Una de las bondades de internet es precisamente establecer contacto con gente interesada en el vino en otras latitudes. Pues bien, recibí una invitación para asistir a una cata de vinos españoles de dos bodegas diferentes. No sabía de qué bodegas se trataba así que llegué con la duda.
Leti Álvarez vive en España, exporta vino con su socio Fernando Lorente, ambos formaron tierras de uva. Hace un par de semanas ella me invitó a este acontecimiento en la ciudad de México, además es de las pocas lectoras de Gota a gota, así que mi
agradeciemiento es doble. La cita en: Presidente Mazaryk, una de las avenidas más cosmopilitas de la ciudad, número 111, quinto piso, sede de una empresa que distribuye vino, 19:00 horas. Se me había invitado a la cita que sería alrededor de las ocho de la noche, por lo que llegué tarde a la presentación, raro en mi persona aunque habrá más gente que crea en la impuntualidad mexicana. Para colmo la ciudad de México a esa hora y muchas otras es un verdadero caos. Inmediatamente me puse al tanto con los dos primeros vinos que ya habían servido. Como dije antes no tenía idea de qué bodegas se trataba hasta llegar al salón. Una de ellas de Toro; Dominio del Bendito cuyos vinos me sorprendieron gratamente. Y la segunda; Bodegas Mauro, una vieja conocida. El primero;Dominio del Bendito Roble 2007, nariz potente con mucha fruta negra en sazón y notas de lavanda. Aunque en boca se muestra un poco «caliente» entiéndase no por temperatura sino por alcohol, mantiene cierta armonia, después de todo es un Toro. Su nariz evoluciona a café tostado, pasado el tiempo. De la misma bodega y denominación de origen, Dominio del Bendito Crianza 2004, al principio se muestra bastante calladito para después dejar ver alguna nota láctea, ceniza de puro, chocolate amargo y jamón ahumado, bastante complejo de aromas, algo que no esperaba. En boca es jugoso y de tanino firme pero amable, muy sabroso. No había pasado mucho, cuando llegó Leti. Como en una cita a ciegas… me preguntó: ¿Benjamín?. Tal como me la imaginaba, una mujer con mucha energía, que además de ser su negocio es una amante del vino, cruzamos algunas palabras mientras escuchábamos a Antony Terryn, enólogo de Dominio del Bendito, en cuya intervención me hizo gracia cuando mencionó lo del calentamiento global… «no cuidamos el planeta, sino cuidamos nuestro culo» y es que finalmente la consecuencia directa de que al planeta se lo cargue la contaminación, es precisamente que nosotros desaparezcamos con él.
Siguiendo con los Toros el tercero es el Titán del Bendito 2005, los colores no tiene caso que los mencione, todos son más negros que mi conciencia. Con una buena carga de fruta roja madura y notas tostadas en boca se encuentra perfectamente integrado, todo en su lugar, de buena acidez y de tanino muy presente. Mauro, es uno de mis vinos favoritos dentro de los españoles de corte moderno, éste es un crianza 2006, además de su dosis de fruta tiene una nota cítrica de cáscara de naranja, suave redondo con un final larguísimo… una delicia. San Román, 2005, del mismo enólogo, Mariano García, otrora enólogo de la mítica bodega Vega Sicilia. Este Toro, como es de esperarse es más goloso que su primo de Castilla, el sol no perdona, se muestra con algunas notas florales, lilas y diría que es discreto en boca, con algo de fruta pasificada. Le siguió otro Mauro, el Vendimia Seleccionada 2003, palabrita tan prostituida por los bodegueros abusones de la mercadotecnia. Fruta negra y algo de tierra con paja, y notas lejanas de flores secas y sotobosque. El Terreus 2003 fue anunciado con bombo y platillos, buque insignia de la casa. Nariz potente a moras, lavanda y una notita vegetal no muy agradable, que con un poco de aire desaparecio, en boca es musculoso, con un leve cosquilleo a la entrada, de buena acidez, aunque no recuerdo que hayan anunciado su precio, me imagino que pedirán las perlas de la Virgen. El Antojo Rubio, primero 2004 y depués 2005, tienen un perfil etéreo. No sé si estén en su fase muda, de bajada o si después de los tintazos de toro, éstos me parezcan un fantasma rondando las calles de un pueblo. Color amarillo oro, con menisco acerado, algo de cera de abejas y fruta amarilla, paladar diluido y acidez justa. Con este vino se cerró la cata oficial, aunque Antony me
ofreció; La Chispa Negra añada 2006, curioso nombre para un vino de postre. Se trata de la vinificación de uvas pasa; tinta del país, mejor conocida en Rioja como tempranillo. «criado en barricas francesas de 2 y 3 vinos hasta que ha sido embotellado en junio de 2008». Un vino de caracter térreo, con notas de higo y de excelente acidez. Leti me regaló una botella, que a estas horas ya reposa en mi bodega. Como muchos otros vinos de postre, viene en formato de medio litro. A raíz de este vino me surgió una pregunta que le hice al propio enólogo, Antony. ¿Hay vinos botrizados de uvas tintas?. Al principio contestó que la uva tinta es más susceptible a la podredumbre gris, y que no conocia ningún vino con estas características, pero después con una sonrisa, me dijo que le gustaba que le hicieran preguntas que no pudiera contestar, y le parecía muy interesante. Así quedó en el aire la respuesta definitiva. Mi mala costumbre de visitar los sanitarios, entiéndase servicios, hizo que me perdiera del jabugo… en menos de tres minutos remataron con todo, así que tuve que conformarme con los quesos.
Después de una agradable charla con Leti, Fernando y Antony me despedí, no sin antes pedirles que me invitaran a sus próximos acontecimientos.
Los dejo de nuevo con Sting.
atractivo, el paladar del mexicano está acostumbrado a las bebidas dulces para acompañar la comida, aguas de fruta endulzadas con azúcar en el mejor de los casos, hasta los famosos refrescos. Por cierto que ostentamos el
Se acerca la fecha del bicentenario de la independencia de México, año de festejos, aunque los más aguafiestas dicen que no hay nada que festejar. Por una parte tienen una pequeña dosis de razón, pero también pienso que hoy más que nunca vale la pena promover este tipo de acontecimientos ya que la 

cuando abro el periódico la cosa pasa de rojo carmín a negro azabache; todo está de cabeza en este país. Por si fuera poco en yahoo, la primera noticia que me encuentro es que
Dummies», de esa famosísima serie, tan popular hace años. Me lo pidió prestado y no pude negarme. Jamás lo volví a ver… resultó eso de «dummie». Decía el abuelo: «Es tonto quien presta un libro, pero más tonto quien lo devuelve». En aquel tiempo me pareció muy útil y divertido, sirvió para empezar con este rollo del vino, yo apenas había leído un par de libros no muy especializados. Quería recuperarlo sólo por razones sentimentales. Husmeando por los pasillos de Costco, me metí a la «isla» de los libros y revistas. Comencé a hurgar en una gran pila «para dummies»: Mozart para Dummies, Cocina para Dummies, Yoga para Dummies… cuál sería mi sorpresa que en el fondo se encontraba el de vinos. Decidí comprarlo para después cobrárselo a mi amigo, no es que sea muy caro, pero creo es lo justo.
que veo con estas características, así que no lo quería dejar pasar. De entrada amplia con una arista alcohólica, que después se atenúa con algo de fruta roja madura. Sin pena ni gloria, de traguito largo.
Al contrario de la tan llevada y tan traída influenza… del mapa genómico mexicano se ha hablado muy poco, así que me parece justo reconocer este gran logro en la medicina moderna. Conocer la variabilidad genómica de los mexicanos es fruto de nueve años de intenso trabajo del grupo de investigadores encabezados por el Dr. Gerardo Jiménez, director del Instituto Nacional de Medicina Genómica, y también, gracias a diez mil voluntarios que se ofrecieron para dicho estudio. Explica el Dr. Jiménez: «El mapa son marcadores en el genoma que nos permiten acercarnos más y saber donde nos estamos moviendo para encontrar los genes asociados a una enfermedad». Logro alcanzado sólo en países como: EE.UU., Japón y el Reino Unido, así que es doble mérito.
Radoux, Mistral, Odysé, Nadalie, Francois Freres, Dureau…, haga entrar en cordura a los bodegueros, aunque sea a la fuerza, y permitan que los vinos sean más expresivos, y se vean en la imperiosa necesidad de usar barricas usadas y se quiten la modita de la barrica nueva al 100 y hasta el 200% . En el fondo, como en cualquier otro negocio, buscan altas utilidades, no creo que les preocupe la autenticidad de sus vinos o su propia identidad. Cuántos bodegueros se frotarán las manos, pensando en llegar algún día a vender como Yellow Tail o Concha y Toro.
observar bodegas muy originales diseñadas con los materiales más diversos; acero, madera, arcilla, vidrio, piedra… Una cava es un espacio muy personal, es por esto que el arquitecto o diseñador debe imprimir el sello del cliente. Al hojear este libro, me surge una sola pregunta: ¿Cuántas de estas cavas tienen la temperatura y la humedad necesarias? En una foto pude observar una chimenea??? En otra el espacio de la sala de degustaciones es tan grande y se comunica directamente a los botelleros. Los cambios de temperatura en una sala ocupada por varias personas puede subir varios grados en pocos minutos. Por esta razón es necesario aislar con algún material, generalmente vidrio, los dos espacios.
percaté de especificar que quería un Auslese, o por lo menos un Spätlese, así que resultó un chaptalizadito Qmp. Eso sí, muy sabroso y refrescante, también debo decir que no es lo mismo un Qmp Blue Nun que un Dr. F. Weins-Prüm. Aromas de petróleo de la riesling, amalgamados con flores y notas de fruta amarilla, no muy definida. Se nota el carbónico formado en la copa, y al entrar, con su cosquilleo y excelente acidez, un vinito que jamás despreciaría y con este calor se antoja tener una cajita. El segundo es de Líbano, no, no es Chateau Musar, es un Fakra 2004, vinito rústico con notas de tabaco rubio curado, de nariz muy agradable y muy buen paso de boca, aunque al final diluido. Tarde de sábado muy sabrosa, en víspera del día de las madres, pero como yo no tengo madre…
No es extraño que de una u otra forma China siempre aparezca en escena. Con una población que supera los 1600 millones, de un total de poco más de 6 mil millones en todo el Mundo. Este país representa un mercado potencial en varios productos y el vino no es la excepción. Hace un par de días me encontré con
Chino
