
Se pueden apreciar los efectos de la humedad en las etiquetas de Clos de la Barre y Haut Brion (segunda y cuarta de izquierda a derecha respectivamente)
Como cada año, se rompe el cochinito; el guardadito de todo el año y se compran botellas a la altura de una gran celebración. Esta vez Burdeos brilló en la mesa y dispusimos unas cuantas botellas con excepción de un espumoso, y un borgoñita de mucho copete.
Por primera vez se cambió la sede de la reunión, gracias a la hospitalidad de Oswaldo. En una amplísima terraza nos reunimos para descorchar estos grandes vinos. Empezando por un Piper-Heidsieck Rosé Sauvage, con una generosa proporción de pinot noir (50%) 20% de pinot manier y el resto chardonnay. Bastante discreta, posible señal de una mala guarda, o de un infame transporte en los meses veraniegos. El caso es que no muestra la fruta ni la burbuja como debería, sin dejar de ser agradable pero sin cautivar. La segunda botella es sin duda uno de los borgoñas más apreciados de su servidor: Clos de La Barre 2006 de Louis Jadot. Un vino encantador que nos remite a lo más prestigioso de la Borgoña, un pinot maduro, aunque muestra todavía signos de juventud, con su acostumbrada acidez y frutalidad en primer plano. Profundo y complejo, con notas de trufa, de las que sacan los cerditos adiestrados en la campiña Toscana. Como para tener varias cajas guardadas, lástima que ésta sea la última botella.
Chateau Mouton Rotchild 1998. El primer año que la bodega muestra en la etiqueta una obra de un pintor mexicano, «Brindis por» de Rufino Tamayo. Una botellita que llevaba ya varios años empolvándose en su nicho y que esa noche salió a la luz. Algo austero al principio, cerrado como una lápida, y que con el aire fue dando fruta negra, mina de lápiz y notas especiadas. Robusto, barroco. Falta vidrio, aunque muestra ya desde ahora sus encantos.
Chateau H
aut Brion 1999. Una botella reservada para larga guarda, pero que he decidido sacar a la mesa por la ocasión y por razones de guarda; la cava no ha sido reparada y temo que la temperatura arriba de los 21°C provoque una evolución poco previsible. Junto a Latour y Margaux, de mis burdeos preferidos. Un vino profundo de colores ocre, brillante. Huele a trufa, paja mojada, cuero, fruta roja. En boca sorprende la acidez, de tanino muy discreto y largo, muy largo.
A mi nadie me quita de la cabeza que los grandes vinos con el tiempo, bien guardados, van pareciéndose unos a otros llegando a un final en común. Suena poco ortodoxo y quizás mucha gente no coincida, pero aún así sigo pensando lo mismo.
Chateau Lafite 2001. Desde el 2000 en adelante muchas añadas, quizás demasiadas, se han calificado como excelentes, y el precio ha subido hasta las nubes. Quizás también por la sed de mercados emergentes como China y Rusia ávidos por comprar vinos de renombre que han provocado irremediablemente este fenómeno. 2000 para Lafite fue un año con un porcentaje de cabernet sauvignon poco frecuente: 93.3% y el resto merlot. Michael Broadbent en una prueba de barrica en marzo de 2001 vaticina: Great Wine whit a long life ahead. Predicción nada rara tomando en cuenta las esperanzas y la ansiedad de la gente ante el hecho de ser la primera añada de este siglo. Cabe aclarar que esta botella fue una donación de Gabriel, botella que disfrutamos todos en la cata decembrina. Gracias.
Parece difícil pero no lo es, el secreto es seguir vivo y rodeado de amigos que disfruten del vino. Doscientas catas, alrededor de 1200 vinos diferentes, y muchas anécdotas. ¿Algo especial para la ocasión…? En realidad no. Estamos reservando fuerzas para la próxima cata, la cata navideña.
Al parecer este blog se resiste a sucumbir, aunque ha bajado considerablemente su ritmo al final la cantidad de entradas no es lo importante, (si hay algo importante) sino comentar aquellas cosas que valga la pena comentar. En cuanto a las catas, es pura disciplina, a falta de memoria es un punto de referencia de lo que se descorcha en dichas catas, ya sin la libretita como lo hacía en un principio. Así que aquí voy con lo que me acuerdo de aquella cata realizada el 30 de septiembre. Y va de californianos…


A pesar de la tarde nublada amenazando con lluvia, el calor nos recuerda que todavía estamos en el mes de mayo. Justo el clima para disfrutar de cuatro blanquitos frescos de entrada, y cerrar con dos tintos.

Mi primer encuentro con esta bodega fue en el año del bicentenario de la Independencia,
Hay países cuya relación con el vino no parece tan estrecha como lo pueden ser: Francia, Italia y España, aunque en realidad todo indica que se originó en las faldas del Cáucaso. Vestigios de lagares, semillas de uva y ánforas con pigmento han sido la prueba para sustentar dicha teoría. Israel está entre los primeros países por donde la vid peregrinó en su largo éxodo hacia el Oeste del Mar Mediterráneo.
