Hace unos días dio comienzo uno de los festivales gastronómicos más importantes de la ciudad de Cuernavaca: Food & Wine Morelos 2009. Conferencias, clases demostrativas, clases magistrales, talleres, catas de mezcal, de tequila y de vino. Además la visita de reconocidos chefs, y sumilleres que visitarán los principales restaurantes de la ciudad. Yo me apunté con mi esposa y mis entrañables compadres a la cena maridaje en nuestro restaurante favorito La Gaia, que recibió como invitados a los Chefs Alicia D Angelli, Aquiles Chávez y el chef repostero Héctor Villalobos. A la sumiller Claudia Juárez de Casa Madero, nunca la vi, se los aseguro. Todo transcurrió según lo esperado. Los anfitriones. Todos. Gente amable y comprometida con su labor, no quiero nombrar a nadie para no dejar a alguno de ellos fuera de la lista. Nos hicieron sentir en casa.
El primer tiempo fue un ceviche de garra de león con salsa de chile poblano y verduras en escabeche, preparado por la chef Alicia Gironella D´Angeli. Buena textura, con un refrescante toque de lima, maridado con el semillón de Casa Madero 2008, limpio y floral. El Dueto de canelones con huitlacoche y flor de calabaza en salsa de poblano con queso de cabra, fue de la joven chef anfitriona Fernanda Aramburo y el chef David Tovar. Buena armonía de sabores y texturas, aunque el vino, un chardonnay de Casa Madero 2008, no tiene nada que ver con aquella excelente añada de 2005. A éste le falta nervio, y estructura, muy goloso. El lomo de robalo empetrolado sobre yuca rostizada y aliño de salsa de chile güero con naranja agria…Déjenme tomar aire. Se llevó la noche, sellado de manera magistral, con una combinación de sabores que perduran una eternidad. El Merlot de la misma casa, añada 2006, es corto y hueco, frutita con alcohol, no hay integración. Quedaría fabuloso con un buen cabernet franc, unos grados abajo de lo «normal» y perdón que me remita al Valle del Loira. Por último un delicioso postre; Biscuit de guayaba (muy morelense) con cacahuate y frutos rojos, por Héctor Villalobos… para ch-u-p-a-r-s-e los dedos, y eso que no soy mucho de postres. Extraordinario equilibrio entre acidez y dulzura, lástima que no pueda decir lo mismo del vino: un rosado de La Redonda, semiseco, vinificado con Malbec y Cabernet (me parece). Vino queretano, sin pena ni gloria, sin nervio, falto de acidez. Me hubiera gustado ir a todas las muestras en los diferentes restaurantes, pero creo que hicimos una buena elección. Mañana tengo intenciones de ir a la conferencia de Hugo D´Acosta, «vinos de autor», me lo contaron, porque no lo veo en el programa. Fin de semana largo para todos los mexicanos.








Mucha gente me pregunta: ¿qué vino les puedo recomendar? Yo devuelvo la pregunta: ¿Qué les gustaría? Refiriéndome a algún estilo, color, bodega o región. Su respuesta es contundente; que no sea muy caro. Entonces me surge la duda…¿Qué es barato y qué es caro? Para mí la relación de calidad precio es muy importante. Cuántos vinos arriba de los 50 dólares no cumplen con las mínimas expectativas para ese nicho, y cuántos otros abajo de los $8.00 cumplen con creces su valor en relación a su precio.
Al igual que las empresas que llevan al éxito una marca de un producto o servicio, con visión y tenacidad implicando años de arduo trabajo. Las peores consecuencias de una demanda no son; el desgaste físico o económico, aun cuando ésta no prospere, sino el hecho de poner en entredicho el prestigio ganado durante largos años, y ésto puede ocurrir en cuestión de días o inclusive en pocas horas, dependiendo de los medios de comunicación y obviamente el calibre del demandado. Los personajes famosos que se deben a un público que los respeta y les da su voto de confianza, pueden caer en la misma situación. Es el caso del Sr. Michael Broadbent, Master of Wine y encargado del departamento de subastas de vino en Christie´s durante varias décadas, hasta 1992. Prestigio que quedó para muchos en tela de juicio a raíz de la publicación de 
