Ahora que soy abstemio sin alternativas por corta temporada, ya que los dos últimos ataques de gota han hecho sus estragos, es tiempo de reflexionar y hacer un alto en el camino. Lo primero que me pregunto es ¿Cuántos vinos han pasado por mis sentidos sin dejar huella…? Vinos que no merece la pena haberlos comprado y mucho menos probado. Ya sé que para muchos es parte de la exploración hedonista, pero no deja de ser causa de que al final ese ácido úrico se acumule y ya no pueda salir. Para quienes tenemos la desgracia de no metabolizar lo que se tenga que metabolizar. El caso es de que hoy prefiero haber bebido más de Alsacia, de Borgoña de los buenos burdeos, de los clásicos riojas… y dejar un poco los Concha y Toro…
También percibo dentro de esta supuesta moda de beber vino, y sobre todo comprar botellas estilizadas de bonitas etiquetas, que luzcan en la mesa y cuyo brebaje a veces es más oscuro que una cueva, la intención de manifestar a toda costa el estatus social y si a esto sumamos los más de 14 grados de alcohol que acostumbran los productores a depositar dentro de sus botellas, se cierra el ciclo… Muchos pensarán que ya no necesitan de bebidas espirituosas para ponerse a tono.
Hoy es 15 de septiembre y habrá muchos descorches. Yo no sé si descorcharé algo… si lo hago se los comento, si ha valido la pena, de otra forma para qué.
Foto extraída de banco de imágenes gratuitas


Después de más de una semana me dispongo a narrar la última cata del grupo, por no dejar pasar más tiempo, la razón es que la ficha de cata no la envió monsieur René, quien organizó y llevó los vinos, además de hacer una amena presentación de los mitos sobre el vino y algunas cositas más. Dentro de los diferentes tipos de vino menciona «el gris…» mmm que alguien me aclare esto, porque nunca lo había escuchado. Pinot gris, es una variedad de uva que ha hecho famosos a estos blancos italianos, pero no creo que amerite una clasificación especial de color, como lo es el tinto, rosado y blanco… porque entonces cabría la posibilidad de agregar el vino verde también.



Hablar de vinos por debajo de los 220 pesos no sería tan inhabitual sino se tratara de vinos franceses. Y es que siempre han gozado de prestigio, buena fama y altos precios, que muchas veces no se cumple ni una sola premisa de las tres anteriores. Me pareció interesante probar suerte con seis vinos seleccionados en La Europea.
A veces me pregunto: ¿Por qué sigo comprando vinos mexicanos…? Y es que del universo de etiquetas que rondan por los anaqueles, pocos, muy pocos merecen la pena. Sobre todo si nos ponemos escrupulosos en el precio. A pesar de todo caigo y cada vez que veo nuevas etiquetas las echo al carrito.

