Superado de forma parcial el ataque de gota, mi acercamiento al elixir de Baco debía ser restringido y moderado, pero con los especímenes de esta calurosa noche primaveral no pude resistir a la tentación de repetir algunos tragos, seguidos de una dosis extra de Zyloprim.

Cambio de Información por información chatarra...
El primer malbec es Tomero 2008, de bodegas Vistalba, nariz frutal: frambuesa y fresa, en boca es astringente con una arista de alcohol, sus 14,4 grados son evidentes a pesar de estar a buena temperatura. Altos Las Hormigas 2009, es bastante popular por diferentes tiendas incluido Costco. Huele a hollejos, mermelada de zarzamora con algunas notas verdes, en boca es frutal y sabroso. El tercero ha gustado mucho a la mayoría, Maula 2006, el más amalgamado de todos, con aroma a higos cristalizados, fruta roja en sazón. En boca es de taninos suaves, buena acidez, muy redondito.

Alto octanaje en noche primaveral...
Punto Final 2009, de bodegas Renacer fue el cuarto, el más moderado de alcoholes con sus «apenas» 13,5 grados. Chocolate amargo, especiado; clavo y pimienta negra, tostados y notas de sandía. Buen paso de boca de taninos mullidos y buena acidez. Repetible. Riglos Gran Malbec 2005, de la bodega del mismo nombre es una tabla barnizada, no encuentro otro aroma. Fruta. ¿Dónde?. Curiosamente ha gustado mucho, hubo quien escribió: Sólido, sólido, sólido… francamente no sé a que se refiere. La madera es sólida, si es que encuentra la relación de los tres estados de la materia… coincido. En boca tiene taninos cálidos, raro a pesar de esa nariz tan «amaderada» y es que 21 meses en Allier nuevo son capaces de doblegar cualquier cosa.
Por último probamos un malbec de ochocientos pesitos, que definitivamente no los volvería a pagar. Tikal Amorio 2007, un vino de Mendoza con un extraño sello del bicentenario de la independencia de México, ¿será una etiqueta diseñada especialmente para las exportaciones de Argentina a México…? De nariz muy integrada… pero en boca la madera ahoga cualquier signo de vida. Hay quien puso en la libreta: «simplemente el mejor; café, vainilla, tostados, grato». Parecería que estuviera hablando de hot cakes. Así concluye la penúltima cata de malbec, la próxima será de los seis mejores ejemplares que hemos catado en la primera mitad de este año.
Después de dos semanas sin escribir en este blog empiezo a reflexionar sobre lo ya escrito y lo que viene. Y es que después de los cuarenta, que dicho sea yo ya estoy más cerca de los cincuenta, las crisis existenciales son más profundas. Veo que algunos blogs han desaparecido, teniendo que borrarlos del blogroll, otros llevan meses sin entradas nuevas en una asfixiante pausa. Un buen ejemplo es el de Manuel Camblor, que desde hace seis meses no ha escrito nada en su blog 


