Se acerca la fecha del bicentenario de la independencia de México, año de festejos, aunque los más aguafiestas dicen que no hay nada que festejar. Por una parte tienen una pequeña dosis de razón, pero también pienso que hoy más que nunca vale la pena promover este tipo de acontecimientos ya que la influenza A H1H1, o mejor dicho; los prejuicios de gente ignorante y la política exterior de muchos países han devastado el turismo en todo México.
Con todos los acontecimientos oficiales y no oficiales, también hay un gran proyecto cuyo concurso ya ganó un grupo de arquitectos mexicanos, veinticuatro para ser exactos, encabezados por César Pérez Becerril. Se trata de la construcción de un arco para conmemorar esta fecha: Monumento que se ubicará sobre la avenida más importante de la capital; Paseo de la Reforma, a la altura de las rejas de Los Leones, del Bosque de Chapultepec. Como suele suceder en estos concursos, no todos están conformes con el veredicto. Yo me sumo a ellos, en lo personal me gustó más el proyecto que he titulado: arco-puente, ya que sólo he conseguido la foto, no sé quien es el autor, pero me parece mucho más arquitectónico y menos escultórico. Subrayo la palabrita porque soy totalmente ajeno a las bases de dicho concurso, simplemente he lanzado mi humilde opinión basándome en la primera impresión… Amor a primera vista.

De cualquier forma felicito a ese grupo de talentosos arquitectos mexicanos, así como a quien hizo el proyecto del arco-puente. Por mi parte empezaré a brindar y festejar desde este año, tan esperado acontecimiento. Como decía la abuela: pretextos sobran… Así que ayer descorché un viejo conocido, un gran riojita clásico. Se trata del Gran Reserva 904, 1994. de la bodega Rioja Alta S.A. Un vino maduro, serio, profundo con aromas a piel de la más fina calidad, tierra, trufas, bosque, flores secas. En boca es una melodía, taninos sedosísimos, acidez perfecta, un vino para disfrutar despacito. Las viandas quedaron opacadas, a pesar de tratarse de un jabugo, un quesito brie y paté de pato.
Fotos extraídas de Flickr.

cuando abro el periódico la cosa pasa de rojo carmín a negro azabache; todo está de cabeza en este país. Por si fuera poco en yahoo, la primera noticia que me encuentro es que
Dummies», de esa famosísima serie, tan popular hace años. Me lo pidió prestado y no pude negarme. Jamás lo volví a ver… resultó eso de «dummie». Decía el abuelo: «Es tonto quien presta un libro, pero más tonto quien lo devuelve». En aquel tiempo me pareció muy útil y divertido, sirvió para empezar con este rollo del vino, yo apenas había leído un par de libros no muy especializados. Quería recuperarlo sólo por razones sentimentales. Husmeando por los pasillos de Costco, me metí a la «isla» de los libros y revistas. Comencé a hurgar en una gran pila «para dummies»: Mozart para Dummies, Cocina para Dummies, Yoga para Dummies… cuál sería mi sorpresa que en el fondo se encontraba el de vinos. Decidí comprarlo para después cobrárselo a mi amigo, no es que sea muy caro, pero creo es lo justo.
que veo con estas características, así que no lo quería dejar pasar. De entrada amplia con una arista alcohólica, que después se atenúa con algo de fruta roja madura. Sin pena ni gloria, de traguito largo.
Al contrario de la tan llevada y tan traída influenza… del mapa genómico mexicano se ha hablado muy poco, así que me parece justo reconocer este gran logro en la medicina moderna. Conocer la variabilidad genómica de los mexicanos es fruto de nueve años de intenso trabajo del grupo de investigadores encabezados por el Dr. Gerardo Jiménez, director del Instituto Nacional de Medicina Genómica, y también, gracias a diez mil voluntarios que se ofrecieron para dicho estudio. Explica el Dr. Jiménez: «El mapa son marcadores en el genoma que nos permiten acercarnos más y saber donde nos estamos moviendo para encontrar los genes asociados a una enfermedad». Logro alcanzado sólo en países como: EE.UU., Japón y el Reino Unido, así que es doble mérito.
Radoux, Mistral, Odysé, Nadalie, Francois Freres, Dureau…, haga entrar en cordura a los bodegueros, aunque sea a la fuerza, y permitan que los vinos sean más expresivos, y se vean en la imperiosa necesidad de usar barricas usadas y se quiten la modita de la barrica nueva al 100 y hasta el 200% . En el fondo, como en cualquier otro negocio, buscan altas utilidades, no creo que les preocupe la autenticidad de sus vinos o su propia identidad. Cuántos bodegueros se frotarán las manos, pensando en llegar algún día a vender como Yellow Tail o Concha y Toro.
observar bodegas muy originales diseñadas con los materiales más diversos; acero, madera, arcilla, vidrio, piedra… Una cava es un espacio muy personal, es por esto que el arquitecto o diseñador debe imprimir el sello del cliente. Al hojear este libro, me surge una sola pregunta: ¿Cuántas de estas cavas tienen la temperatura y la humedad necesarias? En una foto pude observar una chimenea??? En otra el espacio de la sala de degustaciones es tan grande y se comunica directamente a los botelleros. Los cambios de temperatura en una sala ocupada por varias personas puede subir varios grados en pocos minutos. Por esta razón es necesario aislar con algún material, generalmente vidrio, los dos espacios.
percaté de especificar que quería un Auslese, o por lo menos un Spätlese, así que resultó un chaptalizadito Qmp. Eso sí, muy sabroso y refrescante, también debo decir que no es lo mismo un Qmp Blue Nun que un Dr. F. Weins-Prüm. Aromas de petróleo de la riesling, amalgamados con flores y notas de fruta amarilla, no muy definida. Se nota el carbónico formado en la copa, y al entrar, con su cosquilleo y excelente acidez, un vinito que jamás despreciaría y con este calor se antoja tener una cajita. El segundo es de Líbano, no, no es Chateau Musar, es un Fakra 2004, vinito rústico con notas de tabaco rubio curado, de nariz muy agradable y muy buen paso de boca, aunque al final diluido. Tarde de sábado muy sabrosa, en víspera del día de las madres, pero como yo no tengo madre…
No es extraño que de una u otra forma China siempre aparezca en escena. Con una población que supera los 1600 millones, de un total de poco más de 6 mil millones en todo el Mundo. Este país representa un mercado potencial en varios productos y el vino no es la excepción. Hace un par de días me encontré con
Chino
Ayer viernes fue día de asueto, de manera irónica «el día del trabajo» no se trabaja, sumando la larga semana de inactividad en la mayoría de los sectores se convierte en un día del trabajo muy diferente a los demás. Sin el tradicional y desgastado desfile.
