Posts etiquetados ‘Rioja Alta S.A.’

Mini vertical 1982 y 2010

Hace unos días me reuní en un restaurante con un gran amigo, estaba pendiente el festejo de su cumpleaños, y yo le había ofrecido llevar una botella especial. Sin ponernos de acuerdo llevó la misma marca de una añada más reciente. Se trata del Gran Reserva 809, de la bodega Rioja Alta. Me comentó que sólo salía a la venta en los años excepcionales, cuando el enólogo consideraba que podían embotellarla. Me puse a revisar en el magnífico libro de Hubrecht Duijker; Atlas de los vinos de España, de donde he transcrito algunos datos interesantes. Se encuentra en el barrio de la Estación (donde llegan los trenes) «donde tiene su sede desde 1890«. «Alrededor de la mitad de la producción procede de las 300 ha de la firma». «La madera, la vainilla y el tanino tienen una firme presencia en el 904, un rioja tradicional y robusto que se conserva bien en botella«. Eso de que se «conserva» es un término que a mí no me ha gustado usar nunca, porque el vino no se guarda para conservarse, sino para evolucionar a favor, pero de vuelta citando el libro. «Lo mismo puede decirse del 890, que puede alcanzar una madurez avanzada sin agotarse y sólo se elabora en años excepcionales. En 1990, la casa produjo otro gran reserva especial, el Centenario 1890-1990. Sin duda estamos ante un gran vino riojano de la vieja escuela que ha cumplido con creces nuestras expectativas.

Llegué al restaurante con la botella procurándole mucho mimo, ya que se trataba de un gran reserva 1982. Pedí a Ángel, el capitán de meseros, que la descorchara con mucho cuidado. Y no lo pudo hacer mejor, dudo que yo no hubiera roto el corcho. Con un sacacorchos de laminillas, que yo mismo había llevado, sacó integro el corcho que ya presentaba signos de vejez; poroso, tintado y con perdida de flexibilidad, podía preverse la posible caída de un trozo dentro de la botella, pero no fue así.

Dejé medía hora el vino en reposo, tomó aire suficiente para limpiar los aromas de reducción sin necesidad de decantarlo. A continuación lució en la copa un rojo teja, ribete ocre, poco velado. Sus aromas embriagadores a vainilla, cera de abejas, bosque, capuchino y ciruela en sazón. Una delicia que podía oler toda la tarde. En boca tiene un tanino mullido, un paso espectacular y un final largo y profundo. Un vino que obliga a reflexionar la gran recompensa que recibes cuando tienes la paciencia de esperar, y también de guardar tus vinos en un buen lugar para que completen esa magia.

En cuanto al Gran Reserva 890 añada 2011, como era de suponerse y a pesar de sus 15 años, goza de juventud, aunque ya se pueden ver esos signos del mismo ADN de su abuelo. Picota capa media, fluido y brillante. Huele a fruta negra, panadería, pimienta negra y una nota de hollejos. En boca es potente, tanino presente, buena acidez y alcohol integrado. Como para una caja.

En cuanto al maridaje, que como siempre, no pongo mucha atención: pedí una ensalada griega y unas Grilled Pork Chop: chuletas de cerdo soberbias, en su punto, pero que me parece eran suficientes como para dos personas, a pesar de que tengo buen estómago.

Mi amigo Gabriel dio cuenta de un petit filet y una crema New England Clam Chowder, servida dentro de un pan , una delicia. Ambos coincidimos que sin buscarlo, si no hizo el mejor maridaje, tampoco hizo corto circuito. Abur.

Gran Reserva 904

Publicado: 17 junio, 2012 en Vino
Etiquetas:, ,

Un vino redondo, amalgamado y profundo…

Otro día del padre para dejarse arrastrar por convencionalismos sociales que permiten que las economías respiren en un mundo en crisis, donde al final unos cuantos poderosos mueven los hilos para su propio beneficio. ¿O hay quienes lean este blog que todavía piensan que es obra del azar…?

El caso es que encuadró perfectamente un día lluvioso y bajando la temperatura sensiblemente de un calor sahariano a uno de selva tropical alta, o sea no mucho, pero sí lo suficiente para sacar un buen tinto. Un tinto que se destaca de muchos cientos, quizás miles de riojas de estilo moderno y sin personalidad. Rioja Alta S.A. una de mis bodegas preferidas. No sé de dónde salió pero la encontré en un botellero muy acostadita y con una fina capa de polvo. La comida no es la más apropiada para el vino, pero para mí no es tan importante, el objetivo era probarlo ya entrando a la madurez, sin dejar de reconocer que tiene mucho camino por delante. En uno de mis restaurantes favoritos de pizza, con un buen horno de leña le hemos dado trámite a la botella… Bueno casi toda, entre mi esposa y yo.

Gran Reserva 904, 1997. Quince años dejan apenas asomar la grandeza de este riojano de buena cuna. De color entrando a los matices ocre, presenta un marcado aroma a cuero y trufa. En boca es delicado y complejo, redondo y profundo, con una acidez que sólo los riojanos con casta llegan a alcanzar. En conjunto es seductor y muy bien amalgamado. Qué bueno que todavía pueda encontrar estos vinos en la tienda, y de vez en cuando uno en mi cava. No sólo para repetir sino para comprar una caja. Soñar no cuesta…

18CSe acerca la fecha del bicentenario de la independencia de México, año de festejos, aunque los más aguafiestas dicen que no hay nada que festejar. Por una parte tienen una pequeña dosis de razón, pero también pienso que hoy más que nunca vale la pena promover este tipo de acontecimientos ya que la influenza A H1H1, o mejor dicho; los prejuicios de gente ignorante y la política exterior de muchos países han devastado el turismo en todo México.

Con todos los acontecimientos oficiales y no oficiales, también hay un gran proyecto cuyo concurso ya ganó un grupo de arquitectos mexicanos, veinticuatro para ser exactos, encabezados por César Pérez Becerril. Se trata de la construcción de un arco para conmemorar esta fecha: Monumento que se ubicará sobre la avenida más importante de la capital; Paseo de la Reforma, a la altura de las rejas de Los Leones, del Bosque de Chapultepec. Como suele suceder en estos concursos, no todos están conformes con el veredicto. Yo me sumo a ellos, en lo personal me gustó más el proyecto que he titulado: arco-puente, ya que sólo he conseguido la foto, no sé quien es el autor, pero me parece mucho más arquitectónico y menos escultórico. Subrayo la palabrita porque soy totalmente ajeno a las bases de dicho concurso, simplemente he lanzado mi humilde opinión basándome en la primera impresión… Amor a primera vista.
1A
De cualquier forma felicito a ese grupo de talentosos arquitectos mexicanos, así como a quien hizo el proyecto del arco-puente. Por mi parte empezaré a brindar y festejar desde este año, tan esperado acontecimiento. Como decía la abuela: pretextos sobran… Así que ayer descorché un viejo conocido, un gran riojita clásico. Se trata del Gran Reserva 904, 1994. de la bodega Rioja Alta S.A. Un vino maduro, serio, profundo con aromas a piel de la más fina calidad, tierra, trufas, bosque, flores secas. En boca es una melodía, taninos sedosísimos, acidez perfecta, un vino para disfrutar despacito. Las viandas quedaron opacadas, a pesar de tratarse de un jabugo, un quesito brie y paté de pato.

Fotos extraídas de Flickr.