Posts etiquetados ‘Pinotage’

La cuerda en el pico de la botella delata los taparrosca metálicos ¿El corcho en desuso…?

En esta ocasión faltaron dos miembros, cada uno por diferente razón no han podido asistir. Empezamos con un blanco que fue la sorpresa de la noche, por lo menos para mí. Me llama la atención que de cinco vinos sólo uno tuviera corcho, los otros son de taparrosca metálico. Se desvanece la idea romántica del corcho. El primero, un blanco que sorprendió por su relación calidad precio (18 dólares), rosando el límite, aunque en un país con tantos impuestos al vino no está tan mal. Tommasi pinot grigio 2021. Color amarillo pálido brillante y fluido, aromas a durazno, níspero y membrillo. Su entrada va de más a menos, al final le falta contundencia. En boca tiene acidez comedida, seco y de final discreto. Repetible.

Limelight 2021. Un californiano, una mezcla no muy convencional:  79% pinot grigio, 7% french colombard, 7% riesling y white blenders, decía en la etiqueta. Si sumamos los porcentajes quiere decir que hay otro 7% de «otras blancas». Amarillo pálido, con más color que el anterior. Co2 por la pequeña muestra de burbuja en las paredes de la copa, en boca no es muy notorio. Nariz discreta a piña verde, en boca va de menos a más, final amargo, abocado y con acidez baja. Inolvidable con causa.

Neven 2022. Sólo dice que viene de la Patagonia. Parecería una palabra derivada del inglés, sin embargo la raíz es Neuquén en mapuche, es Newen que significa fortaleza, energía. Color de capa baja, como es de esperar de un pinot noir. Huele a ciruela negra, en boca es corto y diluido, poco cuerpo. No repetible. Parece que sus 4 meses de crianza en roble americano y francés han pasado desapercibidos.

Sileni Cellar Selection 2021. Un vino blanco neozelandés vinificado con pinot noir. El primer golpe es de azufre, está defectuoso, al parecer el aire no lo limpió del todo.

El quinto es el Kumala Core 2021. Un sudafricano 100% pinotage, varietal producto del cruce entre pinot noir y cinsaut. Huele a fruta negra, gindas, cerezas. Acidez comedida, tanino presente, seco, buen ataque, final corto. Repetible.

Muerte vestida de gala

Muerte vestida de gala

Flores de Cempasúchil

Flores de Cempasúchil

Tengo la impresión de que en la mayoría de las ferias, conciertos y otros acontecimientos populares, las autoridades encargadas de la organización se limitan a cumplir con los requisitos básicos para su desarrollo, y no van más allá para poder llevar a buen término las diferentes actividades dentro de cada feria, lo anterior sumado a la falta de esmero y capacitación de los expositores. El Primer Festival Gastronómico 2009 en la ciudad de Cuernavaca no ha sido la excepción. Las diferentes muestras de comida han pasado casi todas la prueba, en la gran mayoría de puestos que visité me encontré con gente amable y dispuesta, cabe destacar una cata de cerveza dirigida por un muy entusiasta señor, cuyo nombre no recuerdo.

Después de echar un vistazo a las ofertas de cada restaurante allí representado, y haber probado unos champiñones capeados rellenos de surimi, deliciosos, subimos por la calle Hidalgo para entrar al famoso Jardín Borda Visité un estand donde ofrecían vinos de La Selección del Sommelier, nombre de la comercializadora. Dentro de su oferta, me decanté por un pinot noir, se me ha olvidado la marca por lo que sucedió a continuación. Al pedirle una muestra, que más bien era un dedal de plástico, me dijo el ilustre encargado que esa botella no estaba abierta, pero que me ofrecía un Carmenere… ¡gran similitud! Eso no es todo, en el momento que llegué estaba hablando con un cliente; y le decía con tono casi profético: «Esta botella tiene tapón metálico, porque no evoluciona, entonces no necesita del corcho»… sin comentarios. Lo mejor que pude hacer fue darme la vuelta y tomar un poco de aire fresco. Mi única compra fue un Cape Haven pinotage 2006, del estand frente a los otros, lugar donde las dos señoras que lo atendían de plano no ofrecían ni siquiera «el dedal de plástico» de los anteriores. Sólo faltaba que esperaran a los clientes leyendo un libro o tejiendo para completar el penoso cuadro. No sería mejor encontrar a gente un p-o-c-o más capacitada para promover el vino. Si los distribuidores no cuentan con el suficiente presupuesto para su promoción en ferias, mi mejor consejo es que no asistan. De no ser por esas flores de cempasúchil que nacen y crecen silvestres, y que adornan con su distintivo aroma y color las cada vez más escasas ofrendas para los muertitos, y esas artesanías que encontramos en uno de los rincones de la feria, me hubiera ido con un mal sabor de boca. Felicito a la gente que puso todo su empeño para la organización de este acontecimiento, y espero que cada año, si es que repiten, salga mucho mejor.

Pinotage, variedad sudafricana

Pinotage, variedad sudafricana

Ese pinotage, la misma botellita ayer adquirida, feneció el día de hoy. Cada vez que escucho pinotage no puedo evitar pensar en un laboratorio al estilo Frankenstein. Variedad resultante de la pinot noir y la cinsault, atribuida al profesor Izak Perold, de la Universidad Stellenbosh en Sudáfrica. Hasta el momento no he probado de esta uva nada que me haya movido a comprar más de una botella. Este pinotage es brillante, de color violáceo y menisco rubí, nariz intensa a fruta negra madura, zarzamora con notas de higo en un fondo herbáceo no muy definido. Boca golosa, de taninos limados y acidez correcta. Un vino sólo para beber sin meditarlo: correcto.