Una vez más estamos reunidos en torno a seis vinos, esta vez con la invitada de honor; la uva syrah o shiraz, dependiendo del país. Así en: Francia, España, Italia y otros países europeos se denomina Syrah en Australia y Sudáfrica como Shiraz, salvo las diferencias por la geografía, que dicho sea cada vez son menos, se trata de la misma cepa. Una uva adoptada por muchos países alrededor del orbe, no hay duda de que está de moda; con sus aromas especiados a pimienta negra, su astringencia y sus colores profundos, hacen vinos apetecibles. Sin olvidar los grandes clásicos del Ródano, aunque estos últimos nunca vienen como varietales. He aprovechado para traer algunos ejemplares de aquí y de allá. Empezando por un mexicano, que irónicamente es el de precio más alto, arriba de cuatrocientos…, aunque debo reconocer que nos ha dado una grata sorpresa.
Se trata de MD Vinos Syrah 2006, aromas intensos y limpios a ciruela en sazón y una nota de sandía de fondo, en boca es frutal, aunque su caracter lo definiría como térreo, de final mineral, después de un rato su nariz da membrillo. Repetible… O quizás hasta para guardar tres botellitas en la bodega.
Después llega uno de Sudáfrica, Stormhoek Shiraz 2005, tiene un tufo a barrica sucia, sulfuroso, con un poco de aire huele a granos de café, notas de humedad, fruta roja pasada, en boca se nota algo de aguja, acidez justa y final plano. Un inmemorable con causa.
Finca Antigua Syrah 2009 Color bastante oscuro, capa alta, aromas a fruta negra, pimienta negra, boca amplia, final largo y astringente. Bastante áspero. ¡Paso!
Mandrarossa Syrah 2010 Un vino italiano que al principio huele a chocolate amargo y cerezas. En boca es redondo, aunque al final tiene una arista alcohólica bastante incómoda, final amargo. ¡Paso!
Montes Alpha Syrah 2009, un viejo conocido chileno, que me recuerda una tarde en Colchahua, un domingo bajo una parra vieja y copas gordas… Huele a higos, bastante volátil; fósforo, boca mineral, de final áspero. El olor mejora y en boca no está mal. repetible. Vino moderno sin muchas pretenciones.
Ópalo Syrah 2006, un argentino que está presente en muchos mercados, yo lo bebí por primera vez en Londrés y me gustó mucho. Aromas a lavanda, un poco alcohólico y astringente, con más vidrio o una buena decantada mejorará. Repetible.
La foto de arriba muestra las virutas de corcho que han quedado después de una serie de intentos fallidos de nuestro amigo René. Ni hablar suele pasar, un incidente menor que se agrega a la lista. El noveno desde 2011. Hasta la próxima.
Posts etiquetados ‘Ópalo Syrah 2006’
Cata centésima septuagésima cuarta
Publicado: 5 febrero, 2014 en VinoEtiquetas:Ópalo Syrah 2006, Finca Antigua Syrah 2009, Mandrarossa Syrah 2010, MD Vinos Syrah 2006, Montes Alpha Syrah 2009, Stormhoek Shiraz 2005
Cata centésima sexagésima tercera
Publicado: 5 diciembre, 2012 en CataEtiquetas:Ópalo Syrah 2006, Emiliana Reserva Especial 2002, Las Moras Cabernet Sauvignon Shiraz 2011, Lorca Poético 2006, Nerola 2010, Vallegracía Syrah 2004
Siguiendo los pasos de la syrah o shiraz, esta noche están dispuestos seis ejemplares, algunos varietales y otros con mezcla de alguna otra uva. Pero antes comenzamos los puntuales con un espumoso que dejó una grata impresión a todos. Se trata de Orlandi semi seco, Blanc de Blancs, vinificado con trebbiano y chenin blanc. Un espumoso de Querétaro de Viñedos la Redonda, agradable, refrescante, con una nariz a miel, notas de frutos secos y algo de cítricos; toronja blanca, en boca se nota el azúcar residual sin llegar a empalagar gracias a su acidez, si bien discreta sirve para equilibrar el conjunto en boca. Un vino que por su precio: 130 pesos guarda una excelente relación calidad-precio. Repetible, quizás media caja para navidad.
El primer tinto fue Emiliana Reserva Especial 2002. Muchos tostados, fruta negra, de buena entrada y paso por boca. Repetible.
Las Moras Cabernet Sauvignon Shiraz 2011. Mudo al principio, costándole un poco abrirse para dar fruta negra en sazón; zarzamora, cereza, de entrada amplia, buena acidez y tanino presente.
Nerola 2010 de Miguel Torres, un syrah con garnacha de organic farming ¿será cultivo orgánico…? Nariz aromática a moras y frambuesas, de tanino casi dulce y un fondo mineral, hay quienes advierten un parecido con el anterior.
Ópalo Syrah 2006 con la leyenda bajo la añada; «No usamos madera». Es un vino argentino de Bodega y Viñedos Mauricio Lorca que desató controversia, ya que muchos advirtieron buena cantidad de madera, traducida en taninos. Aunque no entendería por qué insisten en que no usan madera… Viendo esta forma de vinificar como algo deseable, y el uso de la madera como algo nocivo, cuando en realidad la madera nueva y bien tostadita, es o por lo menos, o fue hasta hace poco lo habitual.
Huele a violetas, falta acidez, de final amargo. Repetible.
Lorca Poético 2006 difícil de leer la añada con la etiqueta morada muy garigoleada. Por cierto para mis amigos españoles, garigolear es un mexicanismo que no aparece en el diccionario de la RAE, pero que quiere decir ‘adornar profusamente’. Dicho esto se trata de otro vino de la misma bodega que el anterior. Huele al principio a maple, madera, y más madera, ciruela pasa, signos inequívocos de sobre-extracción y maduración. Doce meses en roble francés (90%) y roble americano (10%). 95% syrah y el resto cabernet sauvignon. Mi pregunta es: ¿Cuánto duró la maceración?
El último es un español Vallegarcía Syrah 2004. Notas de aceituna negra, fruta negra y una arista de alcohol. De paso firme en boca aunque al final se va muy rápido. No ha gustado mucho, domina el alcohol. Desequilibrado.

