Cata 254 (Mini vertical de Vino de Piedra)

Publicado: 30 septiembre, 2023 en Cata, Vino
Cata 254 Mini vertical de Casa de Piedra: 2016, 2017 y 2018

No es común encontrar diferentes añadas de un vino que cada año se agota en los anaqueles, siendo aún más raro identificar tres añadas distintas. En esta ocasión cuando escogía los vinos para la cata de este mes, para mi sorpresa, encontré Vino de Piedra añadas: 2016, 2017 y 2018. Se trata de una bodega cuyo enólogo, mexicano, Hugo D´Acosta ha trabajado en diferentes empresas durante los últimos años. Egresado de la Escuela de Agronomía de Montpellier Francia en los años ochentas y parte clave en el desarrollo moderno de la enología en Baja California. Sé que puede sonar pretencioso y que también ha habido bodegas como Monte Xanic que rompieron con algunos parámetros que han hecho que la gente voltee a los vinos mexicanos. Y no hablo de medallas ni títulos nobiliarios sino de la promoción del vino mexicano con el trabajo diario en el campo y en la bodega. Puedo estar o no de acuerdo en ciertas formas de vinificar y sobre todo en la crianza, a la hora de imprimir tanto roble nuevo en algunos casos ahogando su esencia, pero debo reconocer que Baja California no ha sido la misma de las últimas décadas a la fecha.

Busqué los vinos que restaban para completar el repertorio de la bodega, un blanco: Piedra de Sol vinificado con garnacha blanca, y dos espumosos un Blanc de Blancs de chardonnay y sauvignon blanc y un Blanc de Noirs con zinfandel, ambos con 18 meses en sus lías. Hay otras dos etiquetas de tintos de la misma bodega: Contraste: uno vinificado en esta región y otro en Francia. Por desgracia no tuve éxito, así que me tuve que conformar con la mini vertical de tintos.

Abrimos con un blanquito alemán muy agradable, se trata de un Span Kendersmanns riesling 2021, con sus 9 graditos de alcohol. Un Spätlese color amarillo pálido con burbuja en las paredes de la copa, fluido y brillante de nariz tropical, piña y membrillo. En boca es frutal, se nota el cosquilleo de la burbuja, de acidez comedida. Buena relación calidad-precio, por 359 pesos, unos 18 dólares americanos.

Después llegó un borgoñita genérico de Louis Jadot. Bourgogne 2019. Un poco flojo, falto de acidez y con una nota especiada y caliza. Nada que levante suspiros, un vino correcto pero no para su precio.

Comenzamos la mini vertical en cata ciega para desechar prejuicios.

Vino de Piedra (Cabernet sauvignon y tempranillo con 14 meses de roble francés y americano)

2016

Como es de esperarse el color es bastante más evolucionado que las dos siguientes añadas. Ribete ocre turbio aromas a fruta roja madura, tabaco rubio y mermelada de zarzamora. En boca esta bastante limado el tanino, aunque al final armaga un poco. También tiene una nota salina para que nadie dude de que la uva nace cerca del mar; los pozos donde sale el agua para el riego tienen su marcada influencia.

2017

Huele a pimienta negra, café tostado y notas de vainilla con algo de fruta negra. En boca le falta acidez y algo de nervio.

2018

Color picota ribete rubí. Al principio está cerrado va abriendo con aromas muy integrados a casis, lavanda y fruta roja de la mejor calidad, en boca tiene una buena acidez y tanino. Mucho mejor nariz que en boca.

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