Entró 2020 y parece que la gente se ha contagiado de alegría por entrar a una nueva década, sin tener muy cierto el futuro. Como suele suceder no faltan los bombardeos de parte de nuestros vecinos norteños en tierras petroleras de Medio Oriente. Ojo que los iraníes otrora persas se han dado de moquetazos con los griegos y romanos además de uno que otro pueblo «bárbaro». Pero como este blog no trata de política, sigamos con el vino. Esta semana en una comidita familiar festejando a mi esposa, pedí una botella del multicitado Cune crianza, en este caso añada 2016. Hasta ahí no tiene nada en particular, pero a veces ese vino que hemos pedido hasta el cansancio tiene algo diferente, y es que lo percibimos redondito, frutal, con una acidez exquisita, y que a cada trago se va desenvolviendo mejor y más sabroso. Fue el caso de esta botella, que al contrario de otras ocasiones, que por desgracia son la mayoría; nos esperamos una experiencia mejor y resulta que el vino bien puede traer algún defectito. Este me pareció muy disfrutable; si tuviera la certeza de que todas las botellas salieran con esta gracia no habría por qué romperme la cabeza para pedir vino. Sé que para muchos puede resultar una blasfemia, ya que bien pueden estar en esa etapa de conocimiento y quieren descorchar cosas nuevas. Créanme que eso pasa con el tiempo, y cuando pasa se entra a la cordura, donde un vino de más de 50 dólares tiene que ser una apuesta segura dentro de lo que cabe. Así que ésta no es una recomendación ni mucho menos, es sólo externar una de las experiencias que busco cuando descorcho un vino. Disfrutarlo y no sentirme timado como me ha pasado infinidad de ocasiones. Brindo por los vinos que se disfrutan sin hipotecar la casa, y por este nuevo año.
comentarios


Estimado Benjamín,
¡Qué grato regresar a este espacio y aún encontrar nuevas reseñas y relatos!
Han pasado muchos años y algo de nostalgia se despierta a leer estos textos. Qué bueno que sigues compartiendo reflexiones e historias alrededor del vino.
Había estado enfrascado en cualquier cantidad de proyectos. No había regresado en años, pero tendré que ponerme al corriente.
Qué esté muy bien y mucho éxito en sus actividades.
Le mando un fuerte abrazo y saludos cordiales.
José Sandoval (Dr. Salsa)
Me da mucho gusto saber de ti, el tiempo pasa y algunos blogs sobreviven. Yo ya lo tomé con calma, para mi es como llevar un diario de lo que más me llama la atención, no he querido clausurarlo ya que tengo mucha información que a veces me hace falta y es fácil echar mano de ella en el blog. Busco una palabra clave, y ya está. Pero nada que ver con la efervescencia de los primeros años. Un abrazo y un año pleno de bendiciones.