
Cestrum Nocturnum (Hueledenoche)
Cestrum Nocturnum nombre científico para el Hueledenoche, un arbusto que dispersa un olor parecido al talco valga la comparación, y que propaga su intenso aroma exclusivamente por la noche, de ahí su nombre común. Durante la cata de ayer hizo gala de su nombre obstruyendo nuestro ya de por sí mermado sentido del olfato. Parece mentira pero un pequeño arbusto puede saturar el ambiente con su particular olor a varios metros a la redonda, como fue el caso. Así que lidiando con este contratiempo, hicimos lo que pudimos para descifrar los aromas de los vinos de la noche de ayer.
Empezamos con un Viogner de bodega Lagarde, Altas Cumbres 2015. Un blanquito bastante ácido, como si probara un limón verde, al principio huele a uva; siendo ésta su materia prima, sorprende encontrar pocos vinos que huelan a uva, sobre todo ese olor cuando se le quita la cáscara, pasto recién cortado… aromas muy verdes. En boca limón y más limón. Un poco pasado de acidez. Repetible
Valentín Bianchi Malbec 2016 primer tinto. Huele a ciruela no muy madura, cereza, de tanino rugoso y final amargo. Nada que mueva a comprar otra botella, decantado debería mejorar.
Trumpeter Malbec 2015. Este es un vino que se ha vuelto muy comercial, se puede encontrar en muchos estantes de diferentes tiendas. Primer golpe huele a algún aroma químico no definido, un poco de aire lo limpia dando alguna nota de fruta roja. En boca es fugaz y ligero. Desconcertante. ¿Algún problema de guarda…?

Cata de Malbec o de Hueledenoche…
Catena Malbec 2015. Nariz balsámicos, cereza, notas de miel maple, en boca es astringente, un poco amargo y algo desenfocado. Repetible… Tal vez ¿por qué no?
Zorzal Malbec 2015. Fruta roja en sazón con notas de vainilla, nariz agradable y en boca equilibrado. Redondo. Repetible.
Navarro Correas Reserva 2012. Un viejo conocido cuyos alcoholes llegan a los 14 grados. Huele a cerezas en licor, chocolate amargo y notas de coco, final amargo. Para comprar 4 botellas y ver qué pasa.
Durante toda la cata estuvieron presente los «destilados» del Hueledenoche, así que podríamos decir que fue una cata con limitaciones… Pero como no somos profesionales y siempre las tenemos, si alguno de los vinos catados se nos cruza algún día por nuestro camino le daremos otra oportunidad, no somos muy severos.


Buena noche Benjamín, con el placer de siempre al leer cada una de tus entradas. De los vinos de la cata, solo he probado el Valentín Bianchi Malbec, que a mi en lo particular no me pareció malo, tampoco excelente, pero repetible. Quizá las condiciones de guarda y cata no fueron las mejores. Respecto al Trumpeter, lo he probado en un par de ocasiones, y en ninguna ha sido de mi agrado; de esos vinos que lleva algún amigo para una reunión, que sin embargo no compraría.
Un fuerte abrazo, y aquí estaré al pendiente de la próxima entrada de Blog.
Mario Eduardo
Hola Mario:
No, las condiciones no ayudaron como ya comentaba arriba, el olor del Hueledenoche llegó a saturarnos, que ya de por sí me cuesta concentrarme. Hay un montón de malbec en el mercado de hecho ya habíamos probado 42 en 7 catas de la 141 a la 147 las puedes ver buscando malbec. Un ejercicio muy interesante, con todo y las variables de quienes no nos dedicamos profesionalmente a esto.
Saludos