Merlot chileno

Publicado: 26 marzo, 2016 en Vino
ALBAMAR

Yo sin lentes, no pude corregir el énfasis de la cámara en el fondo.Por lo que la etiqueta ha quedado fuera de foco.

Después de descorchar tantos vinos anónimos, de los que no dejan huella, a los que llamo «inmemorables con causa». Encontrar algo que valga medianamente la pena, es grato. Y mira que me he vuelto menos quisquilloso que hasta hace unos años, cuando con extremo cuidado llevaba las botellas desde mi casa al restaurante (cuando en ocasiones especiales permitían el descorche) sin que se sacudieran por el camino. Encuentro cada día vinos más caros y con menos personalidad. Hace unas semanas después de revisar la carta, pedí un vino en un restaurante icónico de la ciudad de Cuernavaca, se trata de Las Mañanitas, un lugar de referencia para quienes han buscado desde siempre,  un rincón tranquilo bañado por los rayos de sol, envuelto en un exuberante jardín donde pasean pavo reales y patos. Hoy puedo decir que parte de la magia se ha esfumado, sus dueños originales ya no están al frente, al igual que la cristalería, la loza y el mimo de los meseros. Tal como sucede con muchos vinos actuales; ha ido perdiendo su personalidad. Eso sí, la cuenta llega al final bastante abultada.

Pero hablando del vino en cuestión me pareció una buena elección,  para la ocasión, a unANTARES precio que no quita el hipo.  Un merlot de trago largo. Albamar Merlot 2013. Un vino chileno, al parecer producido por una familia norteamericana: William Cole. Cuenta con 129 hectáreas en el Valle de Casablanca, a sólo 45 km del Océano Pacífico. La zona más fría de Chile, que hasta hace unos años se concentraba en vinos blancos, pero ha ido incursionando poco a poco en los tintos, con buenos resultados. Me gustaría saber cuál sería el resultado de la pinot noir, si es que alguien se ha animado ya a plantarla. Hablando de merlot chileno, probé otro, también en restaurante, que me gustó aún más. Un Antares  cuya añada no anoté, posiblemente porque no la vi impresa, perdón por mi poca memoria. Huele a mermelada de arándanos, cerezas en licor y algo de pimienta blanca. En boca es frutal, de tanino discreto, acidez justa pero agradable en su conjunto. Aunque confieso que la copa donde me lo han puesto me gusta más. Estas copas con el fondo achatado se están poniendo de moda.

comentarios
  1. Avatar de Smiorgan Smiorgan dice:

    Hola Benjamín.
    Me alegro de que estés ya recuperado y en plena forma y sigas en la brecha con el blog.
    Recientemente publiqué en el mío una reseña sobre un vino chileno que me ha gustado bastante, Las Niñas Apalta 2012. Recomendable.
    Saludos y ánimo!

  2. Avatar de Benjamín Berjón Benjamín Berjón dice:

    Smiorgan:

    Me da gusto leerte. Ya, esto del corazón es así; te puede cargar en un momento y si la libras, te quedas como si nada. 🙂 Afortunadamente todo bien. Sí, ya catamos algunos vinos de esa bodega, aquí la reseña: https://gotaagotablog.com/2014/06/02/cata-centesima-septuagesima-octava/ Las Niñas Premium 2007 fue el que me gustó.

    Saludos

  3. Avatar de Benjamín Berjón Benjamín Berjón dice:

    Yo también creo que hablamos del mismo, eso indica que tenemos gustos parecidos. Bueno saberlo. ¿Cómo es la oferta de vinos chilenos en España? o ¿No los pruebas porque no te llaman la atención?

    Saludos

    • Avatar de Smiorgan Smiorgan dice:

      Pues la verdad es que en los sitios que suelo frecuentar, la oferta de vinos chilenos no es muy amplia. En grandes superficies hay vinos tipo Gato Negro o alguna vez Casillero del Diablo, y poco más. Se ve que no tienen un gran mercado en España.
      En las tiendas online hay algo más, pero la verdad es que aún no me ha dado por meterme algo en serio en ese mundo chileno; bastante tengo ya con España, Francia, Italia y Alemania, jeje.
      Saludos.

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