No todo el vino en nuestro país se produce en el noroeste. Baja California se ha convertido en el referente como zona productora de vino. Cuando se menciona el vino mexicano, los reflectores apuntan a una sola zona, Baja California, concretamente el Valle de Guadalupe, cuyos vinos tienen una mineralidad en ocasiones extrema, con una salinidad evidente. Pero hay otras zonas que emergen y otras en franco descenso. Es injusto pasar a segundo plano lugares como Parras Coahuila o Ezequiel Montes en el estado de Querétaro.
En esta ocasión probamos algunos vinos de estas dos últimas zonas. Empezamos con el vino reservado para los puntuales: un Mumm Brut cuya fama no sólo viene de Francia, en Napa ya se producen algunos espumosos interesantes. En este caso es un francés. No hay nada mejor que empezar con algo de burbujas para limpiar el paladar, se trata de un espumoso fresco, de buena burbuja; mediana y persistente, de color pajizo con destellos verdosos. Aromas a avellanas y notas de pastelería de fondo. En boca es refrescante, cítrico y de buena acidez.
El primer tinto fue Sierra Gorda Cabernet/merlot 2008, de Viñedos la Redonda. Aromas frambuesa, barro. En boca es compacto y mineral, con una leve arista de alcohol.
Casa Madero 3V cabernet 2009, sauvignon, merlot y tempranillo. De la bodega del mismo nombre. El primer golpe es cítrico; cáscara de naranja, notas de guanábana… ¿Estamos hablando de un blanco? Color rubí capa media, tanino firme, recuerdos de grosella y final áspero.
Casa Grande Gran Reserva 2007, cabernet/shiraz. Se percibe el pimiento de la cabernet, así como notas especiadas de pimienta negra y clavo. Boca frutal y final largo.
Casa Madero cabernet/ merlot 2008. Otra vez percibo la piel de naranja, fresa silvestre, mermelada de zarzamora, flojo en el paso de boca y final corto
Sierra Gorda producción Limitada 2008 cabernet/merlot/mabec. Al igual que el primero, tiene 12.5 grados de alcohol, algo insólito en estos días. Aromas a lavanda, menta y madera. Tanino mullido y de buena acidez.
Y el último y más viejo, Casa Grande Shiraz 2006. Nariz intensa a fruta roja y pimienta negra. Entrada amplia, buen tanino y largo. A pesar de su larguísima crianza en roble americano nuevo (24 a 26 meses), la fruta no está ahogada en madera. Algo que me ha sorprendido. ¿Será que la shiraz aguanta…?
Han sido bien recibidos, sobre todo por el contraste de la salinidad de Baja California, aun tratándose de vinos con cierta mineralidad, bastante comedida. Dos bodegas que tienen mucho futuro por delante.


Dado que es muy difícil conseguir esos vinos en España siempre me llama la atención este tipo de catas. Unas cuestiones que me intrigan… el nº de vinos en vuestras catas es fijo o variables? Y, si es variable quien decide dicho número? Y por último? Puntuáis? O al menos hacéis un ranking de los vinos catados? O son catas meramente de disfrute de los vinos?
Saludos desde una otoñal España!
Hola Paco:
Sí es un número fijo, tenemos un mantel de cata con 6 vinos, el espumoso es para quienes
llegan a tiempo, los que llegan tarde ya no alcanzan copa:-( De los seis fijos antes calificábamos en escala del 1 al 20, ahora es por letras, D con defecto, C correcto, B bueno, para repetir y A un vino para comprar una caja, A+ cuando los ángeles te cantan al oído, hemos puesto más énfasis en los comentarios que en las calificaciones, con las letras no caes en los decimales ni historias de ese tipo, es más llano el asunto.
llevo un seguimiento de los vinos desde las primeras catas, al final del año les doy en una hoja con los mejores vinos descorchados ese año. Cualquier dato, no dudes en preguntar.
Un abrazo
Hola Benjamín,
Muy buena cata-degustación han organizado, confirma algunas de mis propias observaciones comparando los Sierra Gorda con Casa Madero.
Es cierto que la región de Baja California está mejor posicionada a ojos del consumidor común, lo cuál es una pena, porque creo que en general Casa Madero lleva ventaja con diversos productos en el vino mexicano, quizá de empresas vitivinícolas medianas y grandes mi favorita.
¡Saludos!
Dr. Salsa
Dr. Salsa:
Casa Madero tiene cosas interesantes, además de que sus vinos no tienen ese problema de salinidad de algunos de Baja California. Aunque tampoco quisiera hablar de manera tan generalizada, es impresionante la cantidad de vinos que se producen en esa zona, sólo hay que echar un ojo a la tienda «La Vendimina de Baja California» en Tijuana para darse cuenta de que es casi imposible tener una idea más o menos fundamentada de lo que se produce.
Saludos
Bien se pudo titular este artículo: «En el vino mexicano no todo es Ensenada».
Sorprende la shiraz de Casa Madero, ¿verdad?
De La Redonda, el mismo enólogo ha dicho que no quiere que sus vinos suban de 12.5% de alcohol. Habría que ver si en realidad la región da para más, pero se agradece que no lo intente. Ya hay muchos vinos mexicanos de más de 14% aunque la etiqueta no lo indique.
Saludos.
Rafa:
Ese shiraz me gustó, para repetir. La Redonda tiene lo suyo, aunque estos últimos vinos que probamos rebasan los 400 pesos…
Saludos