
Cual vil verdura tuvo que subir a la báscula…
Unos cuantos gramos pueden marcar una gran diferencia. Para un recién nacido prematuro, 100 gramos pueden ser la diferencia entre la vida o la muerte. Después de aquella entrada titulada Pensando Verde en la que hablé de la propaganda de las bodegas a favor de prácticas ecológicas, y dar dos ejemplos: uno el de Casillero del Diablo Merlot 2010 anunciada como «NUEVA BOTELLA LIVIANA». Y la otra, bodega de Miguel Torres en Penedés, con su Sangre de Toro 2010.
Tenía la curiosidad de saber la diferencia entre una botella de las de antes y ésta… Aprovechando que no había mucha gente; que las básculas en el departamento de frutas y verduras están al alcance del público, y que todavía encontré la añada anterior; pesé las dos botellas. La primera un Casillero del Diablo Merlot 2009, botella «normal» y la misma de añada 2010, con la leyenda antes descrita. La diferencia es de sólo 100 gramos, la primera pesó 1,350g y la segunda 1,250g un 8% más liviana y no un 13% como lo apuntan en su página. Aunque también cabe la posibilidad de que la báscula esté un poco descalibrada… Un peso neto por botella de 600 y 500 g respectivamente. Traducido a una caja (doce vinos), estamos hablando de una diferencia de 1 kilo 200 gramos, casi otra botella «liviana» por caja. Por cada doce cajas podrían meter al camión una extra. El ahorro en la utilización de vidrio es de 2,200 toneladas al año, según datos de la compañía. Cifra nada despreciable.
Aún así son números que para un hedonista puro e inmisericorde como yo, no representan un motivo poderoso para que escoja el Casillero Merlot 2010 sobre otros vinos en botellas «pesadas». Pero no dudo que existan personas más preocupadas y ocupadas por la ecología que cambien sus prácticas a favor de lo verde. Tampoco dejo de reconocer el esfuerzo de estas compañías para producir vino sin menoscabo del medio ambiente, aún cuando las autoridades las tengan bajo la lupa para obligarlas a cumplir con ciertos lineamientos y así más tarde compensarlas a la hora de pagar impuestos.
Bodegas Torres es la otra bodega que puse de ejemplo en el post anterior, muestra en la botella de Sangre de Toro crianza 2010 una etiqueta verde con la leyenda en inglés:
#1 Winery Minimizing Environmental Impact.
Por The Drinks Business Magazine
Dentro de su página señalan que:Procuran integrar diferentes medidas medioambientales en todas las etapas de su sistema de producción. En este sentido, Torres practica una viticultura respetuosa con el medio ambiente utilizando alternativas biológicas en lugar de productos agresivos. Asimismo, colabora en la protección de los bosques del Penedès y de otras regiones de España y Chile.
Para quienes quieran más información aquí pueden consultar.


Para una compañía como Concha y Toro que produce millones de botellas de vino, es sin duda un ahorro muy importante. Y si eso los hace parecer ecológicos, pues bien por ellos.
Gracias por compartir el experimento y continuar con la nota anterior. 🙂
Saludos.
Rafa:
Tienen muchas ventajas, no sólo económicas sino también de imagen en el mundo, que es también muy importante. Aunque yo prefiero otras cositas que un Concha y Toro. Confieso que he estado en situaciones muy precarias donde el único vino en varios kilómetros a la redonda ha sido un C. y Toro cabernet sauvignon, y me lo he bebido como si fuera un Romanee Conti 🙂
Saludos