Coyoacán, barrio mágico

Publicado: 9 junio, 2011 en Restaurantes, Vino y amigos
Etiquetas:, , ,

En el corazón de Coyoacán...

Apenas bajé del coche, crucé la calle empedrada de Centenario y me dirigí a la fuente de los Coyotes, no sin antes ver al globero, al cilindrero y al bolero… oficios tan arraigados como cotidianos de esta famosa plaza en el centro de Coyoacán. La cita era a las 14:30 en el restaurante Entrevero, al costado sur de la plaza, formando una hilera de terrazas apenas separadas por una cadena o unas macetas o mesas diferenciadas por distintos colores de mantel. «La Esquina de los Milagros», «Centenario», «El Guarache»… y del otro lado; «Los Danzantes» de comida oaxaqueña.

Restaurante Corazón de Maguey

Antes de sentarme recorrí el lado norte, donde encontré un peculiar letrero que decía: «Temporada de insectos» en La Casa Corazón de Maguey. Adicto a los chapulines y a los gusanos de maguey en mantequilla negra, por un instante pensé que sería buena idea pedir una orden, pero era tarde y tenía que comer justo enfrente, del otro lado de la plaza.

Pasadas las dos y cuarto me asomé al restaurante, atraído por una mesa en primera fila, «reservado para Gonzalo…» mi amigo oriundo de este bello barrio, o por lo menos habitante con muchos años acuestas respirando los impregnados aires de calma provinciana.
No habían pasado ni diez minutos cuando apereció. Antes de que pudiera negarme a su petición, encargó una botella de cabernet chileno… el shiraz me da dolor de cabeza…. Hermano, si supieras el dolor del dedo gordo… pero uno no está para defraudar a los buenos amigos, así que no pude menos que asentir con la cabeza y preparar la garganta.

Nimbus 2007

No éramos los únicos convocados, pero si los únicos que llegamos a la cita. De entrada pedí una empanada «humita» con grano de maíz, crujiente y deliciosa. Él compartió una tarta de atún de la que me acordaré por mucho tiempo. Rajas de aguacate, cilantro, limón y cebolla con trozos de atún, bañados en aceite de oliva, sencillo y exquisito. Después de una ensalada llegó la carne, una ración para no tener remordimientos. El cabernet chileno fue un Nimbus 2007, del Valle de Casa Blanca, un valle al norte de Santiago cuya producción es principalmente de blancos, debido al frío de su clima. Nos ha gustado mucho. Un tinto firme, de buen tanino y acidez, en nariz tiene: ciruela madura, pimiento y una nota de menta que me recordó los buenos cabernets de Rutherford en Napa.

Ver a la gente pasar mientras platicaba con Gonzalo, me remontó a aquellos pueblos donde los ancianos sacan su silla para sentarse toda la tarde y saludar a todos los que pasan por enfrente del zaguán. Una tarde apacible en una ciudad convulcionada por las: manifestaciones, el tránsito lento y los vendedores ambulantes. Parece mentira poder encontrar y disfrutar en el corazón de este barrio la tranquilidad y el sosiego de muchos pueblos alejados de la capital. Es uno de los sitios que debería uno visitar de vez en cuando; tomarse una tarde para disfrutar de una buena charla, buena comida y un cabernet chileno con aspiraciones californianas.

comentarios
  1. Avatar de Gonzalo de Robina Gonzalo de Robina dice:

    Siempre es un placer compartir con Benjamín los alimentos, el vino, pero sobre todas las cosas: compartir el tiempo.
    Gonzalo

  2. Avatar de Benjamín Berjón Benjamín Berjón dice:

    Gonzalo:

    Después de tanto tiempo sin tener noticias… unas muy buenas, otras no tanto y otras que no podemos explicarnos por qué pasan… pero espero de corazón que el futuro nos sonría y podamos contarnos historias fantásticas, sin gota, y con una buena botella de vino.

    Un abrazo

  3. Avatar de Jorge Escalante Loyola Jorge Escalante Loyola dice:

    Hace algunos años que no pruebo un Nimbus, muy agradable en mi opinión.
    No es mucho lo que he recorrido en Coyoacán, pero lo poco que recorrí me encantó, es increíble que siga siendo un pueblito incrustado dentro de la gran ciudad.
    Felicidades por esta grata experiencia.

    • Avatar de Benjamín Berjón Benjamín Berjón dice:

      Jorge:

      Un cabernet «fresco» a pesar del calor y el sol en la terraza. No recuerdo haber probado antes un tinto de Casa Blanca. Tienes que volver, Coyoacán tiene su encanto.

      Saludos

  4. Avatar de Paco Higón Paco Higón dice:

    Uf yo lo de los insectos…. como que no podría. Cuestiones culturales… por supuesto!!! 😉

    • Avatar de Benjamín Berjón Benjamín Berjón dice:

      Paco:

      Yo pensaba lo mismo, hasta que un día me animé con unos gusanos de maguey en mantequilla negra, y te puedo decir que son mucho más sabrosos que la carne, y hasta más caros. Definitivamente es cultural, en Asia comen mucho más insectos que por aquí.

      Saludos

Deja un comentario