Archivos para 17 marzo, 2011

Niepoort en 375 ml

Así reza un viejo dicho popular, y ya empiezo a confirmarlo en varios aspectos de mi vida. No es que me sienta viejo, ni mucho menos, pero debo reconocer que después de la mitad de la cuarta década las cosas no son igual que antes. Aunque también pude haber puesto el título: «De titanio al fuagrás»… En alusión a los hígados deteriorados de los pobres gansos. Todo esto viene a colación por un trío de botellitas de oporto de la bodega Niepoort, que acabo de ver en Palacio de Hierro. Un formato muy códomo para quienes quieren darse el gusto de beber una copita de oporto sin tener que guardar el resto de la botella. Una medida que puede dejar satisfechos tanto a dos como a cuatro personas, un tamaño muy recomendable, con la única desventaja de que hay quienes dicen que no evoluciona tan favorablemente como en una botella de 750 ml y mucho menos que en una magnum de litro y medio.
Y es que en mis años mozos cuando contaba con veintitantos podía beber una botellita entera yo solo, entiéndase de 750 ml, sin pesadez ni remordimientos; y seguir mi camino en la carretera como cuando fui por primera vez a España, a finales de los ochenta. Toda una experiencia haciendo escalas por los lugares de comida más abarrotados de coches y camiones en el estacionamiento, ya que de seguro adentro se comía bien, bebiendo y disfrutando de los vinos locales. Hoy lo pienso dos veces antes de beber una botella con mi mujer, a sabiendas de que después tengo que manejar en carretera. Sobre todo si se ha comido como Dios manda y el estómago requiere de altas dosis de oxígeno, llevadas por la sangre. Lo que se conoce como marea alcalina. Así que estas botellitas son una muy buena opción.

Friné 2006, Sauternes

Dentro de estos formatos pequeños encuentro una gran variedad de marcas, bodegas y estilos. Uno que me llamó la atención fue el Sauternes Frine 2006, de Rotchild, una marca que tiene tanto Burdeos como Riojas, y en cuya etiqueta aparece el nombre de Deby Beard, una mujer que promueve el vino desde distintas trincheras y que parece que ha dado resultado imprimir en la etiqueta su nombre… aaah esto de la mercadotecnia nos tiene sorpresas a cada rato. Pero hoy no estoy para vinos dulces, siendo franco para ninguno. Nuestra perrita, a la que adoramos, tiene un tumor maligno… Como apunta el escritor vasco Juan Bas, en su extraordinaria novela Voracidad: «El cáncer. Una obra maestra del terror, todavía con mejor trama que la del bebé de Rosemary: la semilla del diablo. El cáncer es el Alien que crece dentro de ti hasta destruirte. La sublevación de tu propio cuerpo.» (…)

No sé cuando, pero en un futuro próximo probaré tanto el Oporto 10 años como el Sauternes de la rubia.