Posts etiquetados ‘Peñalba López 2010’

CATA 175 Se me ha ocurrido juntar pinot noirs de varios países, y éste ha sido el resultado:
El primero de la noche fue el Edición Limitada Pinot Noir 2005, de Viña Morandé, un pinot de 14,5 grados de alcohol, que dicho sea no se notan. Aromas intensos a frutos secos, madera y ciruela madura. En boca destaca su acidez aunque su final es corto. En la frontera de lo repetible.

De Montes Alpha probamos éste, que es otro pinot con 14,5 de alcohol, aunque en este caso si se le nota un poco más el octanaje. En nariz fruta negra; frambuesa, cerezas en licor amalgamado con la madera y un fondo de higos, final astringente. Sin pena ni gloria.

Desde Portugal; Quinta Do Cidro Pinot Noir 2007. Huele a caramelo, café con leche, tiene una nota vegetal, en boca es monolítico, aburrido y áspero. Inmemorable con causa.

Desde España, Peñalba López, Vino de La Tierra de Castilla y León, 2010. Aromas a cereza, especiado a pimienta negra, toffee. En boca se percibe vainilla por la barrica y astringencia. Repetible pero sin tipicidad si es que algo así todavía existe.

Bottega Vinaia 2009. Color evolucionado; ocre con ribete teja, aromas a granos de café tostado, cajeta y final ligero. Se le dará el beneficio de la duda, sospecho que no tuvo buena guarda.

Por último un Louis Jadot genérico, añada 2010. Un borgoñita que conserva la decencia de sus 12,5 grados de alcohol, a la muy vieja usanza. Huele a ciruela con notas de pera, sí, de pera aunque sea tinto, boca sutil, excelente acidez, repetible. El mejor de la noche y de los más baratos, poco más de 250 pesos. Para comprar media cajita, siempre tomando en cuenta que se trata de un borgoñita de medio pelo.

CATA 167 A diferencia de lo habitual que sería celebrar esta cata el último viernes del mes, estamos hoy reuinidos el 2 de agosto, las vacaciones a veces varían el calendario. Ya reunidos, la gran mayoría, abrimos con un Pouilly-Fusse 2009 que influido por la marca Georges Dubceuf, pensé que había cometido un error al incluirlo en la cata. Nombre me traslada irremediablemente a los Beaujolais Nouveau con sabor a goma de mascar sabor fresa. Pero nada de eso, resultó ser un vino bastante digno, sino para elevar el espíritu, sí para disfrutarlo. Color amarillo pajizo, aromas a manzana, pera, y alguna hierba que no acabo de identificar, graso, de buen cuerpo, con un leve toque amargo al final. Repetible.
Peñalba López 2010. Un vino cuyo alcohol está muy patente, astringente, tosco, que no ha dejado muy satisfechos a los presentes.
Siguió un ribera; Los Cantos 2010, 95% tempranillo y el resto merlot. Zarzamora, con notas mentoladas y de vainilla, ligeramente astringente, final largo. Repetible.
Piedra Selección Platino 2004, un Toro que me recordó a los Côte Rôtie, con sus aromas de tocino, ahumados y fruta negra, algo astringente y amplio en boca. Repetible.
Vino Primero 2012 , otro Toro de Bodegas Fariña, con una característica muy especial. No sé cuántos vinos de maceración carbónica habrá en la región de Toro, todos la conocemos por sus alcoholes altos y su concentración, y aunque los vinos de maceración son muy concentrados en aromas y color, su grado de alcohol no es tampoco un buen ejemplo de Toro (13,5) que hoy en día se puede encontrar en muchos pinot de Borgoña. Es un vino aromático, terso, muy frutal, que iría de maravilla con una buena parillada. Me ha gustado mucho, no sólo repetiré sino que me haré de seis botellitas.
Gran Colegiata 2005, otro Toro. Un viejo conocido, pero que éste en particular, está muy cansino; poca acidez, diluido y «ajerezado». Hubo algún problema durante su guarda.