Posts etiquetados ‘Chateau Cotes de Rol 2005’

Los encapuchados de la noche

El calorcito que se desata antes de la época de lluvias es comparable a un sauna. De no ser por la sombra de algunos árboles o por el aire acondicionado, podría quedar uno que otro cristiano achicharrado en el pavimento, en la acera o dentro de su casa. A pesar de las altas temperaturas nuestro amigo Oswaldo ha decidido recetarnos algunos tintos subiditos de alcohol. Al principio abrimos boca con un champán Perrier-Jouët Brut, bastante desconcertante para ser un champán. Burbuja gruesa y no muy intensa, color pajizo y brillante. En boca ligero y fugaz, como un suspiro.
El segundo vino fue un St. Emilion, Chateau Cotes de Rol 2005, nunca lo había visto, mucho menos probado. Fruta roja con madera, me recuerda una caja de puros con una embarradita de mermelada de cereza. Boca unidimensional. El siguiente fue un Pinot Noir, Petit Bistro 2006 de 13 grados de alcohol, nada escandaloso para los estándares actuales, y no me refiero a Australia ni a California, sino a la mismísma Borgoña. Frambuesa y grosella con alcohol. El siguiente me gustó, era cata ciega, así que para los que piensen que me incliné por este vino por ser mexicano, están equivocados. Aquí también sabemos hacer malos vinos, o mejor dicho aquí también se nos olvida hacer buenos vinos. Pero éste no es el caso. Miguel 2006  de Adobe de Guadalupe. Se trata de un tempranillo (75%) con algo de cabernet y grenache o garnacha. Aromas a tamarino y lavanda, con notas minerales, excelente acidez y de final un poco amargo. Nada mal por $240 pesos. Sí repito.
El Viñas del Vero Gran Vos 2000 lo noté algo fatigado, cansino, con aromas de granos de café. El último vino, era algo así como té de corteza de roble. Madera y más madera. Se trata del Viña Emiliana Coyam 2004 vinificado con syrah, carmenere, cabernet, merlot y mourvedre, ahogadas en una tonelada de madera.
Esta cata a medio día hubiera sido para poner a sudar a cualquiera, ya en la noche por fortuna refrescó algo el ambiente. Para quienes siguen de manera fiel las crónicas de cata, Pedro ha regresado. ¡Viva Pedro!.