Archivos para junio, 2025

Italianos básicos, vinos de mesa sin añada

Italia y su inmensa cantidad de vinos, con sus más de 350 variedades autóctonas; sus más de 300 DOC (Denominazione di Origine Controllata) es un mundo insondable casi imposible de entender con profundidad, sumado a la moderada cantidad de vinos que llegaban a México, y que por fortuna desde hace algún tiempo, cada vez pueden verse más etiquetas en los anaqueles.

El viernes descorchamos cinco vinos que al principio no me había percatado de que no tenían añada, así que se trata de la base de la pirámide de la producción, vinos de mesa sin añada. En la etiqueta aparece la variedad de uva y los escasos grados de alcohol por volumen.

Empezamos con un Trebbiano Marche de Vinícola Decordi, con sus 11 grados de alcohol. Color amarillo pálido, brillante y fluido. Huele a lima. En boca es mineral, cítrico con recuerdos de toronja blanca. Un vino ligero quizás le falte acidez.

Pasamos al Bardolino. Color rubí con aromas a fruta roja, ciruela madura y notas de madera. Corto en boca. Un nivel diferente al que acostumbran vinificar hoy en día. Como si se tratara de una miniatura, sutil con acidez, tanino y alcohol al mismo nivel. Repetible.

Barbera D´Asti. Huele a cerezas en licor, tanino más presente de todos los vinos de la noche, buena acidez, final astringente. Repetible.

Sangiovese. Color cereza. Huele a chicle de tutifruti, un vino redondo en boca, frutal y sin excesos. Repetible.

Montepulciano D´Abruzo. Color picota, vino fluido y brillante. Fruta negra con un fondo de flores. En boca tiene buena acidez y tanino limado. Repetible.

En general son vinos que tienen buena relación calidad precio.