Este año que está por terminar tiene muchos vinos que he dejado en el tintero, a veces por falta de tiempo y la mayoría por pereza y porque no hay mucho que contar de algunos otros. Empezaré por un vino que me regalaron para que lo probara in situ. In situ me refiero al restaurante y no a la bodega. Se trata de un riojano: David Moreno, cuya añada no anoté porque no encontré el dato en la etiqueta, posiblemente esté indicada en la contraetiqueta, pero ya fue demasiado tarde como para ir por ella al depósito de basura. Huele a ciruela en sazón, de boca frutal, equilibrio entre tanino, alcohol y acidez. Buen paso de boca y final largo. Un vino correcto y que sin problemas repetiría con el mismo menú: pizza.
Lo que todavía no me explico es por qué en ese afán de la originalidad omiten información en la etiqueta..
No tendrían por qué dejar de indicar un dato tan importante como la añada.
Otro vinito que probé ayer en la cena navideña y volví a descorchar en el recalentado, es el Casa de La Ermita 2012, donde también se repite la misma historia. No hay añada al frente de la botella. La falta de información pudiera ser un punto medular a la hora de la elección de un vino. La situación empeora en algunas bodegas dentro de su página web. Hay algunas que francamente guardan celosamente datos como: características del viñedo, vinificación y crianza. En cambio casi todas cuentan con notas de cata muy bien adornadas y con palabras rimbombantes que realzan las cualidades del producto.
Poner en la etiqueta. «TINTO/ RED WINE», es definitivamente rizar el rizo, pero como andan las cosas parece ser que le dan menos importancia a la añada, al grado de alcohol, o especificar la crianza.
Siguiendo con la descripción del vino de Jumilla vinificado con monastrell y syrah; huele a arándanos, ciruela en sazón y hollejos. En boca tiene una acidez exquisita, de trago largo y taninos suaves. Muy agradable. Para comprar un par de botellas más.
Dentro del menú navideño añadí una pierna de jamón, regalo de un buen amigo. He cortado varias lonchas de jamón entre la cena y el recalentado. Aunque muchos hemos comido el jamón con tinto, no hay como una buena manzanilla para tal propósito. Así que me dirigí a una de las pocas tiendas abiertas en esta fecha (25 de diciembre) y he comprado una botella de manzanilla Romate, Viva La Pepa. ¡Qué mejor maridaje para el jamón! Amarillo pajizo, glicérico, aromas intensos a yodo, aceituna verde, almendras y una nota salina como si estuviera a la orilla del mar. Boca amplia y profunda, final amargo, untuoso y con una excelente acidez. Marida de maravilla con el jamón, sólo faltaron las aceitunas.
¡Pues Viva la Pepa! mañana cortaré más lonchas y tal vez acabe con esta botellita, la última manzanilla de este año.


Feliz Navidad mi estimado Benjamin,
Un gusto leer todas y cada una de tus entradas en este blog a lo largo de este año que esta por culminar.
No esta de mas mencionar que aunque no dejo comentarios en todas las entradas, si disfruto mucho leerlas, y porque no decirlo, me he apoyado en mas de una ocasión para no adquirir los «inmemorables con causa». Ya que ess bien sabido que le precio de los caldos vinificados cada día va en aumento y sinceramente ayuda muchisimo el tener buenas referencias para no efectuar gastos que nos dejen mal sabor de boca.
Respecto a esta entrada en el blog, coincido contigo respecto a la información en la etiqueta. Con la cantidad de bodegas y etiquetas actuales, la falta de información dificulta mucho la decisión de compra, ya que no da una idea mas o menos clara de que estamos adquiriendo; teniendo en cuenta que muchas bodegas, quieren vender vinos relativamente jovenes a precios de Grandes Reservas.
Mis mejores deseos en estas fiestas y en el año que esta por dar inicio.
Un fuerte y sincero abrazo,
Mario Eduardo Díaz Ocheita
Mario:
Un placer leer tus generosos comentarios. Es importante saber que hay gente del otro lado leyendo lo que escribo, el ser humano lo reconozca o no, necesita reconocimiento. Entiendo que hay lectores de: Brasil, España, Portugal, Chile y hasta de Malasia y Suiza. Me llama la atención Brasil ya que te puedo decir que en una semana hay más de diez visitas, debe haber algún paisano por allá, que no se anima a comentar. Todo esto lo sé por las estadísticas disponibles en World Press. En una etapa donde los blogs han pasado a un estado de letargo, son datos muy interesantes.
Sobre las etiquetas creo que cada vez las hacen más austeras, aunque no implicaría que cierta información se omitiera. Por cierto esos dos últimos vinos te los recomiendo ampliamente. Casa de la Ermita, muy frutal, hasta para un asado, y la manzanilla con una excelente relación calidad-precio, menos de 200 pesos. El primero lo compré en Chedraui y el segundo en la Europea.
Mis mejores deseos en estas fiestas y para el año que comienza. Te mando un fuerte abrazo.
Hola Benjamín,
de David Moreno bebo con profusión el rosado. Estos dos últimos veranos ha sido el rosado que he bebido cada 2×3. Por 3-4 EUR (por acá 😉 ) me parece de lo mejorcito que se puede encontrar en RCP.
Saludos,
Jose
Hola Jose:
No he visto ese rosado, pero con tales referencias lo buscaré por los anaqueles.
Saludos
Caigo ahora en que fue del último vino del que escribí, hace alrededor de dos años, en el blog.
Saludos,
Jose
Hola otra vez!
En estos casos no poner añada en la etiqueta frontal puede ser una forma de la bodega de ahorrar dinero. sobre todo si la bodega es chica, pueden imprimir etiquetas frontales para varias añadas de una sola vez, y sólo cambiar la contra etiqueta cada año. De lo contrario, cada año hay que imprimir etiquetas frontales nuevas.
Leonardo:
Puede darse en los vinos que no estén tan regulados o sea más laxa dicha regulación, como sería el caso en España de vinos de la Tierra, la antesala a los vinos con denominación de origen.
Saludos