
¡Qué suerte…! encontré esta botella en la cocina
Sin duda hay ocasiones que es mejor pedir cerveza o limonada a pedir vino. A continuación enumero las razones por las que me niego a pedir vino… ¡Vamos! aunque fuera gratis.
1.- Cuando no existe carta de vinos y el camarero murmura: déjeme ver… Creo que tenemos una botellita por allí guardada.
2.- Cuando el salón principal está a más de 25°C y no tienen un lugar medianamente adecuado donde guardar el vino.
3.- Donde el vino está considerado como artículo de lujo y no como complemento de una buena comida. Así hablan los precios $$$
4.- Cuando el maridaje es imposible. Algunos restaurantes de comida mexicana con especialidad en platillos veracruzanos o yucatecos, condimentados y muy picosos… Mejor una cervecita bien fría.
5.- Cuando el ambiente, cristalería o las circunstancias anímicas no encajen con el vino. Lugares y también estados de ánimo donde el principal objetivo es saciar el hambre.

