Como cada viernes, compré el periódico Reforma para echar una hojeada a sus encabezados, editoriales y su sección Buena Mesa. Sección enfocada a la gastronomía y al vino. En la primera plana aparecen las nuevas bodegas mexicanas con el título: «Florecen nuevas bodegas». Desde que visité en Tijuana con mi amigo Valente, la tienda de vinos La Vendimia de Baja California, me di cuenta de la poca cantidad de vinos mexicanos que conocía hasta ese momento, ni siquiera la décima parte de la oferta de esta interesante tienda. Por desgracia la gran mayoría no llega a México, algunos son vinos de muy baja producción. Con este artículo me entero de nuevas bodegas que hasta hace poco tiempo no existían. Aquí la lista de algunas de las más recientes: Alborada, Cava de Don Juan, Doña Lupe, Fluxus, Pedraza, Rancho La Viñata, Relieve, Rincón de Guadalupe, Santa Cristina, Sol y Barro, Viña Norte 32, Viñedos Malagón, Vino Cruz, etc. etc. para mi pesar no he probado nada. Aunque recuerdo que hace dos años cuando visité la tienda, propiedad de la familia Salinas, armé una cajita, misma que recibí en mi oficina cuatro días después por un cargo mínimo de 50 pesos por botella. Así que no está lejos la ocasión para que pida algo de estas bodegas, eso sí, una vez que cumpla con mis obligaciones de proveedor monetario con mi familia y surta de los lápices y libros contenidos en las kilométricas listas de regreso a clases.
Siguiendo con el hilo de las bodegas, hacen mención de las innovadoras técnicas de vinificación, algunas recientes y otras no tanto: Maceraciones enzimáticas que no es más que el añadido de enzimas que junto con las maceraciones en frío extraen color y aromas. Color que a veces no dista mucho del negro fondo de una caverna. Tanques de acero inoxidable con camisas que contienen agua para bajar algunos grados la temperatura del mosto a la hora de la fermentación; ya llevan varios años en algunas bodegas, aunque otras más tradicionales prefieren el concreto y los tanques de madera. En el caso de los recipientes de madera, pueden ser de diferentes capacidades y el enfriamiento, en caso de que lo haya, se hace por medio de un serpentín metálico. Los mayores problemas a los que se enfrentan los productores nacionales son: la carga fiscal, falta de estímulos gubernamentales y las utilidades que son a largo plazo, existe otro que no había contemplado: «En lo operativo, el problema que tenemos en las bodegas nuevas es transportar nuestro producto con costo y tiempos competitivos». Problema que explica, junto con la baja producción, la causa de la ausencia de oferta en otros puntos de la República Mexicana.
Después de estos angustiantes días de sequía en el sur, espero que no afecte más a los productores mexicanos, aunque no necesiten lluvias en esta época, sería grave que les haya afectado ya para la vendimia de este año.
Un poco de Green Day

