
Sorbete de mandarina y unas gotas sobrantes de Clos de La Barre 2006, a media luz...
El calor ha disminuido con las primeras tormentas, así que escogí un tinto. Habiendo más de una botella del fenomenal Monopole de Jadot Volnay, Clos de la Barre 2006…no lo pensé más y la saqué de su corto letargo. El 99 me dejó sorprendido, sin duda uno de los mejores que he probado. Sospeché que cuatro años no serían suficientes para disfrutarlo en su plenitud, pero quise correr el riesgo. Abrir Borgoñitas jóvenes no es tampoco una mala experiencia. La verdad es que estaba delicioso, se nota su juventud, pero está bebible y yo diría que disfrutable. Acidez firme, fruta a raudales, eso sí, de la buena, sin maquillajes defraudadores, se empiezan a percibir notas lejanas de tabaco rubio, con equilibrio y gran clase. La siguiente botella tendrá que esperar por lo menos cinco años. Maridó muy bien con un filete en salsa de camarones y mejillones, aunque pudiera parecer que la salsa es de sabor fuerte y textura cremosa, a mi me pareció muy delicada. Exquisita. Rematado con un sorbete de mandarina y un exprés.
Gran vino en su proceso de maduración, para despedir a Saramago. El domingo habrá que descorchar algo bueno, para disfrutar y celebrar el día del padre. Merecido o no, ya está decidido.
Les dejo con una frase de Saramago:
«Nuestra única defensa contra la muerte es el amor»


Buen vino, buena música y buenos libros. Trío de ases y mano ganadora, Benjamín.
Saludos.
Smiorgan:
Fue un fin de semana triste para las letras, acababa esta entrada cuando un par de horas más tarde me enteré que había muerto Carlos Monsiváis. Un hombre que desmenuzo como nadie las miserias y las grandezas de este país, en su último libro relata la vida del México de los cuarentas hasta la fecha en su muy particular y mordaz punto de vista. QEPD
Saludos
Benjamín, he leído lo de Monsiváis, pero he de reconocer que no he leído nada suyo. Me recomiendas algo?
Yo tampoco creas que he leído mucho. Más que nada me gustaba leer sus columnas y artículos. Su última obra describe el México de los 40 hasta últimas fechas. Vale la pena. Apocalipstick.
Saludos